La vesícula biliar (verde) es un órgano en forma de pera. Está ubicada en la superficie inferior del hígado y sirve de reserva para la bilis que es producida en el hígado, la que a su vez ayuda a digerir los alimentos con grasa y es almacenada en la vesícula. Durante y después de una comida, la vesícula se contrae para expulsar la bilis, la cual entra al conducto cístico y luego al conducto principal o coledoco para llegar al intestino (duodeno).

En caso de tener síntomas o presentar complicaciones, la recomendación es realizar un tratamiento quirúrgico (colecistectomía que significa extirpación de la vesícula con los cálculos).

Colecistectomía Laparoscópica: Fue introducida en 1987 y en los ’90 se ha convertido en uno de los procedimientos más comunes hoy en día. Esta cirugía se realiza con anestesia general, se introduce gas en la cavidad abdominal a través de una aguja, creando un neumoperitoneo. Luego se introducen 4 trocares (tubos) por donde pasan los instrumentos laparoscópicos y el laparoscopio para realizar el procedimiento. Esta cirugía se realiza observando un monitor con imagen amplificada y de buena calidad de la vesícula y otros órganos abdominales. En alrededor de un 10% hay que “convertir” el procedimiento en técnica abierta, generalmente en enfermedades más graves o por complicaciones durante la cirugía. Este es un procedimiento de “Cirugía Invasiva Mínima”, que se caracteriza por tener una recuperación muy rápida, un postoperatorio muy confortable, con mínimo dolor y con no más de 1 ó 2 días en el hospital

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